El Tai Chi es si y no.

La Paradoja de la práctica se fundamenta en la aceptación y el manejo de dualidades complementarias. No se trata de elegir entre extremos, sino de habitarlos simultáneamente.

 Sí y No: es la intención firme (si) expresada a través de la no-resistencia (no). En aplicaciones como el empuje de manos (Tui Shou), se cede a la fuerza entrante para redirigirla, disolviendo el ataque sin oponer bloqueos rígidos.

Control y relajación: exige una estructura corporal precisa y alineada, un control interno profundo, que solo puede alcanzarse mediante una relajación total, no colapsada, sino activa y alerta. La fuerza (Jin) nace de esta relajación estructural.

Atención y Dejadez: La mente (Yi) guía el movimiento y la energía con una atención plena, pero sin tensión mental. Se cultiva un estado de observación serena, donde la acción fluye sin esfuerzo consciente, en un "dejarse ir" dentro de la forma.

Los Tres Pilares del Equilibrio Interno: Jing, Qi, Shen

La filosofía del Tai Chi postula que el equilibrio total emerge de la armonización de los tres tesoros:

1. Jing (Esencia - Cuerpo): es el fundamento material. Se cultiva mediante posturas correctas, movimientos lentos y enraizamiento (raíces en los pies, fuerza que se transmite desde el suelo). El equilibrio físico no es estático; es la capacidad de mantener la estabilidad central (el Dantien) mientras el cuerpo se mueve en todas direcciones.

2. Qi (Energía - Aliento): es el principio vital que conecta el cuerpo y la mente. A través de una respiración abdominal profunda y sincronizada con el movimiento (respiración inversa o natural), se promueve la circulación suave y sin obstrucciones del Qi por los meridianos, evitando tanto el estancamiento como la dispersión.

  1. Shen (Espíritu - Conciencia): es la cumbre de la práctica. Una mente calmada, clara y presente (Shen) gobierna la energía (Qi) y esta mueve el cuerpo (Jing). La práctica continua conduce a un estado de quietud meditativa en movimiento, donde la agitación emocional se aquieta y emerge una conciencia expandida y serena.

  2. Todo esto con voluntad férrea y a la vez sedosa, es como el agua perforando la roca.

Equilibrio Relacional y Ético: La Virtud en la Acción

Esta disciplina extiende el concepto de equilibrio más allá del individuo, hacia su interacción con el mundo.

 Wu De (La virtud marcial): el poder interno cultivado conlleva una responsabilidad ética. Las virtudes tradicionales: respeto, humildad, benevolencia, justicia y confianza, no son adornos, sino consecuencias naturales de un verdadero equilibrio interno.

Conclusión: Hacia el Justo Medio Dinámico

En definitiva, el Tai Chi ofrece un mapa práctico para buscar el Zhongyong, el "Justo Medio" confuciano, budista, etc. pero vivido no como un punto fijo, sino como el eje vivo de una rueda en perpetuo movimiento. Cada forma, cada ejercicio de respiración, cada intercambio de empuje de manos, es un laboratorio donde se experimenta el arte de integrar lo físico y lo mental, lo interno y lo externo, la firmeza y la flexibilida. 

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